Vigilantes
Dos figuras atentas vigilan cada paso sin revelar su verdadera naturaleza.
Dos figuras atentas vigilan cada paso sin revelar su verdadera naturaleza.
Un tesoro oculto tras la madera donde el tiempo parece detenerse.
Un motorista, un cuaderno y las vidas ajenas que se cruzan en una tarde de julio.
Bajo el sol de la plaza, entre latas y selfis, el barrio esconde sus verdades.
La mirilla es mi cómplice para no volver a verte. Todo empezó aquella tarde de lluvia.